Los detectives no están en crisis. Al menos los que se dedican a investigaciones económicas que ahora con la crisis económica son muy demandadas.
La localización del domicilio de un deudor, confirmación de rumores, historiales de pagos, informes sobre riesgos, son algunas cuestiones que ocupan y preocupan a empresas y particulares y que centran gran parte del trabajo de los detectives privados, hasta el punto de que en los últimos años los encargos se han multiplicado por cinco.
Ya no se estila tanto perseguir a la pareja por sospechas de infidelidades porque el juez no pide esas pruebas a la hora de conceder el divorcio y el presupuesto de la investigación no compensa el interés que el presunto agraviado pueda tener por saber si le guardan el sitio. Pero, aunque no les falta el trabajo, este colectivo profesional estereotipado en las películas americanas con una imagen que poco o nada tiene que ver con la realidad. baraja una serie de inquietudes que desde hoy y hasta el sábado se van a analizar en un congreso internacional que se celebrará en la Facultad de Derecho.
Ayer fue presentado en rueda de prensa por la presidenta de la Asociación Profesional de Detectives Privados de España, Eva Grueso; el vicepresidente segundo Óscar Rosa y Teresa Aguado, que es secretaria académica del Instituto Andaluz Interuniversitario de Criminología.
Entre la temática que prestigiosos expertos abordarán se encuentra la directiva europea Bolkestein que habla sobre la libre prestación de servicios en cualquier territorio de la Unión. Uno de los objetivos es poner sobre la mesa cómo posibilitar esa libertad en la prestación de servicios garantizando el excelente nivel profesional que ha alcanzado España, el país de la UE con mayores exigencias formativas, con una titulación universitaria propia de 3 años de duración y 180 créditos académicos. «En Portugal- dice Óscar Rosa- se puede ser detective de la noche a la mañana y ahora con esa directiva un portugués puede venir aquí a España y ponerse a trabajar cuando nosotros tenemos más formación y en ella hemos empleado más tiempo y dinero». La licencia de armas, una tradicional reivindicación del sector, y su justificación, también se analizará en el encuentro, así como los nuevos métodos de investigación -videovigilancia, informática forense y digital- y la investigación de delitos en general, algo prohibido hoy día.
Para estos profesionales eso es un «absurdo» desde el mismo momento en que la Ley autoriza la investigación de los delitos perseguibles a partir de denuncia del agraviado.


